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Declaración de San Salvador

 

PRIMERO:  “REAFIRMACIÓN PENTECOSTAL

REAFIRMAMOS QUE:

A.-Como Asambleas de Dios,  nos constituimos de origen y mantenemos nuestra definición doctrinaria Pentecostal,  en relación a la experiencia bíblica denominada bautismo en el Espíritu Santo.

B.- La evidencia física e inicial de este bautismo, como se desprende de las Sagradas Escrituras,  es el hablar en otras lenguas, según el Espíritu da que se hable.

C.- Los dones, ministerios, fruto y manifestaciones del Espíritu Santo, permanecen vigentes durante toda la edad de la Iglesia.

D.- Las Sagradas Escrituras, constituyen la única, infalible y suficiente regla de fe y conducta para la iglesia.

E.- De acuerdo a las Sagradas Escrituras, la Iglesia Apostólica constituye el modelo de fe y práctica para el Cuerpo de Cristo, lo cual permanentemente nos desafía y convoca a una auténtica y profunda renovación espiritual.

F.- Históricamente, constituimos una Iglesia Evangélica trinitaria.

G.- Como cristianos evangélicos reconocemos a Cristo y solamente a Cristo, mediante su muerte y resurrección, como fuente y causa de eterna salvación para la iglesia, sin necesidad de las obras ni de los ritos, o las experiencias misticistas.

H.- La Iglesia, constituye el programa salvífico de Dios en la actual dispensación de la gracia, distinguiéndola así de Israel como pueblo escogido, pero dentro del propósito Divino de establecer Su Reino.

I.- Como pueblo redimido, ha de ser nuestro fruto la santificación, siendo en efecto el plan de Dios redimir para Su Reino un pueblo celoso de buena obras, no siguiendo la corriente de este mundo, sino transformado por medio de la renovación de nuestro entendimiento.

J.- Siendo que Cristo es el autor y consumador de la fe, descartamos toda corriente fideísta que atente contra la soberanía de Dios.

K.- Cristo, poder y sabiduría de Dios, nos ha sido hecho justificación, santificación y redención, por tanto, lo confesamos a Él como el único cimiento histórico de la fe de la iglesia.

L.- En Cristo, Dios ha provisto todos los recursos de restauración integral para el ser humano, por el poder del Espíritu Santo.

M.- Nuestra dependencia del Espíritu Santo es el factor determinante para el cumplimiento de la Gran Comisión, sin desconocer el valor relativo de los métodos, programas o estrategias de trabajo.

N.- La iglesia de Cristo, es una sola, universal y santa, compuesta por todos los redimidos por Su sangre, por lo tanto, reconocemos y alentamos la comunión en el Espíritu sobre la base del nuevo nacimiento.

 

 

SEGUNDO:  “EN RELACIÓN AL MINISTERIO APOSTÓLICO”


1. Las Asambleas de Dios reconocen la vigencia del Ministerio Apostólico, así como el de profetas, evangelistas, pastores y maestros, constituidos por Cristo Jesús, para la edificación de Su iglesia.

2. El ministerio de apóstol consiste esencialmente en investir con poder, autoridad y sabiduría, para enviar a establecer el Reino de Dios, velando por la sana doctrina y desarrollo de la iglesia.

3. En las Asambleas de Dios el verdadero ministerio de apóstol ha estado presente desde su origen.

4. El ministerio apostólico, aun en el primer siglo, nunca ha sido una autoridad exclusiva, mucho menos absoluta.

5. La distorsión del ministerio apostólico ocurre frecuentemente en aquellos que buscan la fama, la prosperidad o el poder eclesiástico, sin estar sujetos a ninguna autoridad.

6. El movimiento apostólico contemporáneo se define en términos de poder y autoridad antropocéntrica, y por lo tanto, no corresponde a una verdadera exégesis del Nuevo Testamento.

7. No se debe crear una elite de apóstoles; tales redes no corresponden al modelo del Nuevo Testamento.

8. La iglesia debe tener en cuenta la advertencia de las Sagradas Escrituras en relación a los falsos apóstoles, por lo tanto, ha de agudizar su discernimiento espiritual para identificarlos.

 

 

TERCERO:  “EL DISCIPULADO”


Por cuanto el mandato de hacer discípulos es esencial al cumplimiento de la gran comisión, recomendamos:

1. Que cada país haga un diagnóstico de sus necesidades de acuerdo con su propia idiosincrasia y cultura par que los creyentes sean discipulados conforme al evangelio, procurando elaborar proyectos, programas y los materiales adecuados para tal fin.

2. Discipular a la nación a través de la plantación de iglesias, de tal manera que cada habitante del país tenga acceso a una Iglesia Discípuladora.

3. Entrenar desde los Institutos Bíblicos a los futuros ministros para que tengan una visión clara del discipulado.

4. Facilitar a los pastores orientación en conferencias y talleres con materiales adecuados acerca del tema, para su aprovechamiento y uso práctico en el desarrollo de la iglesia que presiden.

 

 

 

 

 

CUARTO:  “CÉLULAS”

Reconocemos que los métodos de las células y grupos familiares:
 

1. Son una alternativa adecuada para realizar el discipulado a través del contacto personal y directo que se da con la gente en su propia comunidad.

2. Son una estrategia eficaz para evangelizar y alcanzar a los perdidos, que fue practicada por la iglesia primitiva.

3. Son una oportunidad para que la iglesia sea conocida en los hogares de la comunidad circundante.

4. Son una plataforma para transmitir la visión de la iglesia y su programa de crecimiento y alcance.

 

Al mismo tiempo recomendamos en el uso de las diversas metodologías:


1. Cuidar que los encuentros o retiros no se vuelvan una reunión de manipulación emocional, psicológica o de prácticas extrañas.

2. Recordar que la metodología, cualquiera que sea, no es infalible y por lo mismo debe tenerse cautela en la forma en que se guía a una iglesia local.  Todo método que se aplique debe adaptarse y perfeccionarse de acuerdo al entorno y visión de la propia congregación.

3. El gobierno que las Asambleas de Dios ha implementado en los Estatutos Nacionales que han sido aprobados por sus ministros e iglesias, debe mantenerse a salvo de las diferentes metodologías.

4. Tener cuidado con las fuentes en donde se recogen los métodos y se realiza el entrenamiento,  por el hecho de que se han infiltrado nuevas corrientes doctrinales, por lo cual se hace necesario que cada país diseñe un programa de entrenamiento y asesoría permanente para los pastores que deciden seguir cualquier método.